Frasco de la Calma

Hace un par de semanas vi por Internet lo que era un frasco de la calma, en qué consistía y enseguida pensé que teníamos que probarlo.

Nerea tiene 3 años y cómo es normal todavía no sabe gestionar muy bien sus sentimientos. Además tiene momentos de verdadero nerviosismo con rabietas incluidas (si eres mamá y tu peque ya tiene más de dos años sabes de lo que te estoy hablando) solemos  relajarnos y tranquilizarnos hablando y abrazándola o haciendo que se siente y contando (yo por ahora) del 1 al… hasta que esté mas calmada, pero me pareció buena idea incorporar algo nuevo y ver cómo funcionaba.

¿Qué es?

Simplemente es un bote o botella lleno de purpurina de diferentes tamaños que al ser agitada y dejarla quieta van cayendo más rápida o más lentamente y que al concentrarse en esa caída puede hacer bajar el rimo de quién lo mira y ayudar a tranquilizarse. Además estimula los sentidos por el brillo, los colores, los movimientos…

Pido disculpas de antemano, porque entre tanta prueba y que todas las botellas las ha hecho Nerea no hay fotos… Espero que lo entendáis 😉 Una niña de 3 años + pegamento+ agua + purpurina = requerían de mi atención plena y no he tenido ni tiempo para fotografiar el proceso…

¿Cómo se hace?

Pues ahí está la cuestión… empecé a buscar por Internet y parecía muy fácil…

Botella de Plástico +Agua + purpurinas de diferentes tamaños + pegamento (+colorante opcional)

Pues nos ponemos en marcha… pero… ¿qué pegamento? ¿Y cuanta cantidad?

Finalmente encuentro por Internet que hay que utilizar pegamento líquido transparente y que la cantidad del pegamento en relación al agua será lo que haga que vaya más lento o más rápido. Sigo buscando y encuentro otras opciones… aceite de niños, champú transparente, gomina, pegamento con purpurina…

Otra cosa importante ¡Agua templada o caliente! Esto ayudará a que todo se mezcle mejor al principio.(Sí… fue uno de nuestros primeros fallos por hacer las cosas de memoria)

La opción del aceite de bebés no me gustó nada… la botella al día siguiente me parecía sucia y además el efecto no era el esperado.

Os cuento las tres que mejor nos han funcionado.

Frasco Azul

  • Pegamento con Purpurina (lo compré en un bazar) viene en una especie de rotuladores. Puse unos 3.
  • Añadí purpurina muy fina y algunos trocitos más grandes.
  • Agua Caliente

Frasco Rojo/Rosa

  • Pegamento líquido transparente de uso escolar. (¡Ojo que no sea silicona o se pegará todo a la botella¡) -Si, fue otro de nuestros errores.
  • Purpurinas de diferentes tamaños y unas gotitas de colorante.
  • Agua Caliente

Frasco Dorado

– Para mi es el que mejor ha quedado, la purpurina permanece más tiempo flotando.

  • Gomina del pelo transparente (un bote de unos 150ml)
  • Purpurinas Doradas y algunas perlitas y brillantitos que había por casa
  • Agua Caliente

IMPORTANTE: Una vez tengamos el efecto deseado hay que sellar con un pegamento fuerte el tapón a la botella para evitar que los peques puedan abrirla.

Aquí tenéis un pequeño vídeo de muestra dónde se ve como fluye la purpurina.

Cómo podéis ver hay infinidad de opciones. Cuanto más densa sea la mezcla, más despacio se moverán los brillantitos y mas durará el efecto del movimiento dentro de la botella.

Ahora sólo me queda plantear el uso de la botella en casa. Explicarle a Nerea para qué la vamos a utilizar y cómo.

La idea no es que la coja y se tranquilice solamente. Creo que un buen uso de este recurso es utilizarla para empezar a relajarnos y después hablar de porqué nos habíamos puesto nerviosos y como nos sentimos.

Ya os contaré si nos funciona.

Por ahora dice que son muy bonitas y las quiere en su habitación.

¿Alguna sugerencia de cómo presentarla? Os leo y agradezco infinitamente vuestros comentarios

 

 

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